Presentación

Bienvenido a la mansión de J. Robert Lucky, una impresionante villa campestre doce kilómetros al norte de ninguna parte. Es una tormentosa velada de verano, diez segundos después de medianoche. Y alguien acaba de apagar las luces.
Has odiado al doctor Lucky desde que puedes recordar y has estado esperando en secreto esta oportunidad perfecta para quitar de en medio al viejo. Quizá destruyó tu negocio de tintorería; puede que pienses que es el rey de los vampiros. Puede ser que sólo él se interponga entre ti y la fortuna familiar. O a lo mejor es sencillamente que su gato sigue meándose en tus arbustos. Cualquiera que sea tu motivo, es suficiente para llevarte más allá del límite. Y ahora no puedes esperar a acabar con el viejo cabrón mentiroso.
Y, aunque tú no lo sabes, cada uno de los demás invitados en la casa también quiere verlo muerto.
Respira hondo. Recuerda a qué has venido. Y entonces, empieza a escabullirte sigilosamente en la oscuridad. Si topas con un arma, cógela. Si tropiezas con el Dr. Lucky, explícale a qué viniste.
Intentar matar al Dr. Lucky es bastante fácil, siempre que nadie esté mirando. Pero no se llama "Dr. Lucky" [n. del t. : para los que no dominen la lengua de Bush, "Lucky "significa "afortunado"] porque sí. Tiene el increíble vicio de resbalar y caer más allá del alcance de cualquier daño.
Pero no desesperes; tras suficientes intentos, seguro que puedes poner al vejestorio bajo tierra. Sólo necesitas un plan astuto, un buen farol como cohartada y un poquito más de suerte que todos los demás.
Así que reúnete con ellos en el estudio y ponte al trabajo. Alguien va a matar al Dr. Lucky esta noche... y bien podría ser que fueses tú.
Kill Doctor Lucky ["Matar al Doctor Potroso"] es una divertida parodia del archiconocido Cluedo. Aquí, en lugar de deducir quién mató al doctor, en qué habitación de la vieja casa y con qué arma, intentamos con todos los medios a nuestro alcance producir esa situación. El doctor vagabundea por la casa con una ruta prefijada (pero no inalterable) y tenemos que intentar coincidir con él en alguna sala donde no nos va ningún otro jugador (algo bastante difícil, especialmente si jugamos muchos) y entonces intentar acabar con él de una forma lo bastante contundente y/o retorcida como para que ni su proverbial suerte ni el afán del resto de jugadores por asestar el golpe de gracia puedan impedir nuestro asesinato (algo tremendamente complicado).
Jugando
Casi todo está ya dicho: la ficha que representa al Dr. se mueve por el tablero al final del turno de cada jugador. En nuestro turno podremos movernos, jugar cartas e intentar acabar con el Dr. Si no hemos jugado cartas, no hemos intentado asesinarlo y no estamos en un pasillo, podemos robar una carta. Las cartas nos permitirán desplazar al Dr. o a nuestra ficha a habitaciones concretas, moverlo cierto número de estancias, intentar asesinarlo con más garantías empleando armas o impedir el asesinato de otros jugadores con diferentes avatares (muy divertidos) de la suerte del Dr. Lucky.
Cuando intentamos asesinar, nuestro intento tiene una puntuación, que el resto de jugadores deben igualar jugando cartas de suerte (estás cartas se eliminan del juego al usarse, por lo que tras cierto número de intentos, la suerte del adorable ancianito se empieza a acabar). También se pueden sumar contadores que se reciben por cada intento de asesinato, pero el aspirante a asesino podrá conservarlos si falla y usarlos después para sumar puntos a su siguiente intento. El primero que mata al Dr., gana.
Sólo con esto, el juego ya es interesante, pero no acaba ahí la cosa; si al deambular el Dr. entra en una sala con un jugador en su interior, ese jugador tendrá el próximo turno al margen del orden de juego y se seguirá normalmente desde él (siempre que el Dr. no se mueva a otro jugador). Con este último añadido, el juego ya se transforma en una delirante sucesión de macabros planes para arrastrar al Dr. a salas apartadas, tener varios turnos y asesinarlo allí donde nuestras armas son más efectivas (algunas cartas dan más puntos si se usan en ciertas salas). Repetiremos esto una y otra vez sólo para ser frustrados por el afán común de nuestros compañeros de juego en eliminar al viejecito.
Globalmente el juego resulta rápido y muy divertido. Recuerda a los alocados episodios de "El correcaminos" con que todos disfrutábamos de pequeños, pero con numerosos coyotes, a cuál más torpe y frustrado. Este juego es ideal para todos aquellos que guardan un cierto resentimiento al Cluedo por no haber ganado demasiadas partidas, pero ¡Ojo! Ser el que se lleve el gato al agua a la hora de darle pasaporte al Dr. Lucky requiere tanta o más inteligencia que resolver el asesinato de la mansión Cluedo...

Que sepamos, el juego no se edita en castellano, aunque su desarrollo simple lo hace asequible para los que no dominan el inglés. La edición que se puede conseguir con facilidad es la de Titanic Games y hay que decir que está muy cuidada, con unos bonitos peones de colores, cartas y tablero bien ilustrados a todo color y materiales resistentes. Un buen trabajo para un juego ligero y divertido.
Puntuación








8 dados [de 10] ¡Muy divertido si tenemos amigos en casa!
Bienvenido a la mansión de J. Robert Lucky, una impresionante villa campestre doce kilómetros al norte de ninguna parte. Es una tormentosa velada de verano, diez segundos después de medianoche. Y alguien acaba de apagar las luces.
Has odiado al doctor Lucky desde que puedes recordar y has estado esperando en secreto esta oportunidad perfecta para quitar de en medio al viejo. Quizá destruyó tu negocio de tintorería; puede que pienses que es el rey de los vampiros. Puede ser que sólo él se interponga entre ti y la fortuna familiar. O a lo mejor es sencillamente que su gato sigue meándose en tus arbustos. Cualquiera que sea tu motivo, es suficiente para llevarte más allá del límite. Y ahora no puedes esperar a acabar con el viejo cabrón mentiroso.
Y, aunque tú no lo sabes, cada uno de los demás invitados en la casa también quiere verlo muerto.
Respira hondo. Recuerda a qué has venido. Y entonces, empieza a escabullirte sigilosamente en la oscuridad. Si topas con un arma, cógela. Si tropiezas con el Dr. Lucky, explícale a qué viniste.
Intentar matar al Dr. Lucky es bastante fácil, siempre que nadie esté mirando. Pero no se llama "Dr. Lucky" [n. del t. : para los que no dominen la lengua de Bush, "Lucky "significa "afortunado"] porque sí. Tiene el increíble vicio de resbalar y caer más allá del alcance de cualquier daño.
Pero no desesperes; tras suficientes intentos, seguro que puedes poner al vejestorio bajo tierra. Sólo necesitas un plan astuto, un buen farol como cohartada y un poquito más de suerte que todos los demás.
Así que reúnete con ellos en el estudio y ponte al trabajo. Alguien va a matar al Dr. Lucky esta noche... y bien podría ser que fueses tú.
Kill Doctor Lucky ["Matar al Doctor Potroso"] es una divertida parodia del archiconocido Cluedo. Aquí, en lugar de deducir quién mató al doctor, en qué habitación de la vieja casa y con qué arma, intentamos con todos los medios a nuestro alcance producir esa situación. El doctor vagabundea por la casa con una ruta prefijada (pero no inalterable) y tenemos que intentar coincidir con él en alguna sala donde no nos va ningún otro jugador (algo bastante difícil, especialmente si jugamos muchos) y entonces intentar acabar con él de una forma lo bastante contundente y/o retorcida como para que ni su proverbial suerte ni el afán del resto de jugadores por asestar el golpe de gracia puedan impedir nuestro asesinato (algo tremendamente complicado).
Jugando
Casi todo está ya dicho: la ficha que representa al Dr. se mueve por el tablero al final del turno de cada jugador. En nuestro turno podremos movernos, jugar cartas e intentar acabar con el Dr. Si no hemos jugado cartas, no hemos intentado asesinarlo y no estamos en un pasillo, podemos robar una carta. Las cartas nos permitirán desplazar al Dr. o a nuestra ficha a habitaciones concretas, moverlo cierto número de estancias, intentar asesinarlo con más garantías empleando armas o impedir el asesinato de otros jugadores con diferentes avatares (muy divertidos) de la suerte del Dr. Lucky.
Cuando intentamos asesinar, nuestro intento tiene una puntuación, que el resto de jugadores deben igualar jugando cartas de suerte (estás cartas se eliminan del juego al usarse, por lo que tras cierto número de intentos, la suerte del adorable ancianito se empieza a acabar). También se pueden sumar contadores que se reciben por cada intento de asesinato, pero el aspirante a asesino podrá conservarlos si falla y usarlos después para sumar puntos a su siguiente intento. El primero que mata al Dr., gana.
Sólo con esto, el juego ya es interesante, pero no acaba ahí la cosa; si al deambular el Dr. entra en una sala con un jugador en su interior, ese jugador tendrá el próximo turno al margen del orden de juego y se seguirá normalmente desde él (siempre que el Dr. no se mueva a otro jugador). Con este último añadido, el juego ya se transforma en una delirante sucesión de macabros planes para arrastrar al Dr. a salas apartadas, tener varios turnos y asesinarlo allí donde nuestras armas son más efectivas (algunas cartas dan más puntos si se usan en ciertas salas). Repetiremos esto una y otra vez sólo para ser frustrados por el afán común de nuestros compañeros de juego en eliminar al viejecito.
Globalmente el juego resulta rápido y muy divertido. Recuerda a los alocados episodios de "El correcaminos" con que todos disfrutábamos de pequeños, pero con numerosos coyotes, a cuál más torpe y frustrado. Este juego es ideal para todos aquellos que guardan un cierto resentimiento al Cluedo por no haber ganado demasiadas partidas, pero ¡Ojo! Ser el que se lleve el gato al agua a la hora de darle pasaporte al Dr. Lucky requiere tanta o más inteligencia que resolver el asesinato de la mansión Cluedo...
Que sepamos, el juego no se edita en castellano, aunque su desarrollo simple lo hace asequible para los que no dominan el inglés. La edición que se puede conseguir con facilidad es la de Titanic Games y hay que decir que está muy cuidada, con unos bonitos peones de colores, cartas y tablero bien ilustrados a todo color y materiales resistentes. Un buen trabajo para un juego ligero y divertido.
Puntuación








8 dados [de 10] ¡Muy divertido si tenemos amigos en casa!
1 comentario:
Me encanta este juego! El otro día la provamos para 4 jugadores y fue muy divertido, no quiero ni imaginarme cómo debe de ser con 7!
Porque hay una regla que te impide intentar asesinar al Dr. Lucky si algún jugador está en una sala desde dónde puede verte!
¡Os animo a probarlo!
Publicar un comentario